miércoles, 15 de mayo de 2019

Pet Sematary [Crítica | Película]

Título original
    Pet Sematary
Año
    2019
Duración
    101 min.
País
    Estados Unidos Estados Unidos
Dirección
    Dennis Widmyer, Kevin Kolsch
Guion
    Dave Kajganich, Jeff Buhler (Novela: Stephen King. Historia: Matt Greenberg)
Música
    Christopher Young
Fotografía
    Laurie Rose
Reparto
    Jason Clarke, John Lithgow, Amy Seimetz, Jeté Laurence, Hugo Lavoie, Lucas Lavoie, Naomi Frenette, Alyssa Brooke Levine, Maria Herrera, Obssa Ahmed, Bailey Thain, Sonia Maria Chirila, Jacob Lemieux, Najya Muipatayi, Ines Feghouli Bozon, Constance St-Denis-Veilleux, Maverick Fortin, Rosalie Drouin, Ambre Dioh-Dikongué, Julia Jenni Karagioules, Lou Ferrando
Productora
    Alphaville Films / Paramount Pictures
Género
    Terror | Sobrenatural. Animales. Remake
Grupos
    Adaptaciones de Stephen King Novedad
Sinopsis
    El doctor Louis Creed (Clarke) se muda con su mujer Racher (Seimetz) y sus dos hijos pequeños de Boston a un pueblecito de Maine, cerca del nuevo hogar de la familia descubrirá un terreno misterioso escondido entre los árboles. Cuando la tragedia llega, Louis hablará con su nuevo vecino, Jud Crandall (Lithgow), desencadenando una peligrosa reacción en cadena que desatará un mal de horribles consecuencias.

Ya lo sabes. La historia esta basada en un libro de Stephen King. Y por la tanto ya te sabes la historia. Y si acaso no has tenido el tiempo para leer, hay una versión anterior (Pet Sematary 1989).
Un gusto volver a ver a John Arthur Lithgow (¿recuerdas a Dexter, el asesino serial de asesinos seriales?). Como siempre impecable en su actuación.
Los personajes son sólidos y hasta los niños muestran una evolución durante la narración. Hay brincos, claro, como debe de ser, pero no son por los clichés de toda la vida. El director logra crear el ambiente adecuado para que la angustia se quede como invitada no deseada. Ese desfile de niños con máscaras de animales hacen guiño al hombre de mimbre (The Wicker Man 1973).
Se abren varios arcos argumentales donde cada uno de los padres pelea con sus propios demonios internos: para Louis Creed es la pérdida de un paciente que se manifiesta a través de la casa misma. Mientras que para Racher, es la perdida de una hermana. Sin embargo, estos fantasmas son atrevidos, llegando a manifestarse sin razón aparente y en las situaciones más desesperadas.
Y por ahí anda un tal  Victor Pascow (?) que en agradecimiento trata por todos los medios de evitar la desgracia. Y lo anterior significa que los guionista han buscado por todos los medios distanciarse de la obra original, dejando solo lo esencial.
Entretiene lo que dura. Ah! Y el final, pues ahí tienes la propuesta.


Recomendable para pasar la tarde.


Valor 4/5

En este blog me conoces como Kal-El, pero en este otro blog te platico sobre temas empresariales, de tecnología y economía.

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