Título original
8-ban deguchiaka
Año
2025
Duración
95 min.
País
Japón
Dirección
Genki Kawamura
Guion
Genki Kawamura, Hirase Kentaro. Videojuego: Kotake Create
Música
Shouhei Amimori, Yasutaka Nakata
Fotografía
Keisuke Imamura
Género
Intriga. Fantástico. Terror | Escenario único. Bucles temporales. Videojuego
Sinopsis
Película basada en el videojuego de KOTAKE CREATE "The Exit 8", cuya premisa es que una persona anónima se encuentra atrapada en un bucle en una estación de metro, donde debe avanzar únicamente cuando una anomalía no aparezca en su campo de visión... o volverá al inicio sin ser capaz de huir de ese lugar
Citas:
«Si encuentras una anomalía, regresa.»
Lo bueno.
La historia es simple, pero las consecuencias son impredecibles: te encuentras, no sabes como, dentro de un corto corredor con apenas dos esquinas que no tiene fin, con un letrero que dice que si encuentras 8 «aciertos» vas a poder ser liberado.
Es un tipo de espacio en blanco que te obliga a tomar conciencia de tus decisiones, pero no para todos, que aplica como si fuera una llamada de atención.
Lo mejor.
Pero no estás solo, en cada uno de los recorridos puedes encontrarte a alguien más, no como parte del bucle (o bien si) que puede acompañarte (o no) en el recorrido. La soledad hace que no identifiques si se trata de una anomalía o bien de otra persona que también se encuentra perdida. Y hay ramificaciones: las suficientes para que te des cuenta de que no es un solo bucle, son varios (de acuerdo a la cantidad de personas atrapadas) que corren en paralelo y que no todas tienen la suerte de encontrar la salida.
Tan importante son el sonido como el manejo de la cámara para la historia. La segunda, que son los ojos del protagonista (¿el primero?) nos lleva a ver el mundo de la misma manera que él: una noticia no esperada, un niño de brazos que llora de manera desconsolada. Mientras que sus audífonos son su manera de aislarse del mundo, mientras el Bolero de Ravel, con su ritmo repetitivo nos prepara para iniciar el recorrido o bien para cerrarlo; y el Claro de Luna de Debussy para los tiempos de tomar aire y pensar si estamos ante una anomalía y hay que regresar o bien continuar caminando.
El resto de los personajes secundarios siempre vistes de colores oscuros: traje negro con camisa blanca y corbata gris o negra, gabardinas del mismo color y las mujeres vistiendo trajes sastre, en algunos casos con logotipos de empresas en las solapas... y el contraste con las eternas paredes blancas del corredor, que resaltan el amarillo de las señales de la salida. Solo el protagonista viste de colores verde y ocre.
¿Qué puede ser una anomalía? CUALQUIER cosa, que va desde lo más pequeño (unos ratones orejones) hasta la corriente de... Eso sí, pase lo que pase, siempre se respeta el límite de cada vuelta: cualquier cosa que ofrezca el corredor, desaparece al dar la vuelta a la esquina.
Los pocos efectos especiales no se dejan ver a gusto: solo la luz de la cámara del teléfono nos da una pista sobre lo que se mueve alrededor de los personajes. Se ve poco y están muy bien logrados o bien son tan sorpresivos que hay que correr para sentirse a salvo.
Lo peor.
Dejo este espacio en blanco.
Valor 6 de 10.
Entretenida propuesta, tienes que verla un par de veces, aunque el final ya no te deje pensando igual.

